Stellars Club

El futbolista que paró una guerra civil

A veces el fútbol trasciende más allá de lo deportivo y cuando traspasa esa barrera nos cuenta otro tipo de historias. Historias humanas. Historias donde por una vez el balón y los goles pasan a ser algo secundario y la persona se convierte en lo principal. Historias donde los jugadores pasan a ser héroes fuera de un rectángulo de juego.

Hoy contaremos una de esas historias. Hoy contaremos como Didier Drogba, el mejor jugador de la historia de Costa de Marfil, paró la guerra civil de su país por medio del deporte rey.

Era el año 2005, Costa de Marfil llevaba más de cuatro años envuelta en un conflicto armado y tanto Drogba como el resto de la selección nacional encaraban el partido más importante de su vida. Estaban a noventa minutos de clasificarse por primera vez para un mundial de fútbol si vencían a Sudán. Tras hacerlo Drogba se dio cuenta de que lo realmente importante no acababa de pasar sino que estaba frente a él. Como capitán tenía la posibilidad de hablar delante de las cámaras y dar un mensaje a todos sus compatriotas desde la televisión pública de su país. Drogba cogió el micrófono y dio el discurso que lo cambiaría todo.

Pero volvamos un segundo atrás y situémonos en el contexto. En 2001 Costa de Marfil se “partió en dos”: norte y sur. En el norte estaban los rebeldes, quienes habían conquistado el terreno tras triunfar parcialmente su golpe de estado, dejando al gobierno que por aquel entonces presidía en el país africano en la parte sur. Fueron cuatro años de terror y guerra hasta que llegó el 8 de Octubre de 2005.

El Costa de Marfil – Sudán acabaría 3-1 y aunque Drogba, líder y capitán no marcó ningún gol en ese encuentro, sí lo marcaría después. Didier, que por aquel entonces, ya llevaba un año en Londres jugando en el Chelsea de Mourinho, se puso delante de la cámara, se arrodilló junto a sus compañeros y dijo estas palabras:

«Ciudadanos de Costa de Marfil. Del norte, del sur, del este y del oeste, os pedimos de rodillas que os perdonéis los unos a los otros. Perdonad. Perdonad. Un gran país como el nuestro no puede rendirse al caos. Dejad vuestras armas y organizad unas elecciones libres».

Ese discurso, conectado al júbilo por ver a su país disputar una copa del mundo, unió al pueblo marfileño por primera vez en muchos años. Una semana después de la gesta, se anunció el alto al fuego. Tan solo un año más tarde, en un encuentro simbólico organizado por Drogba en Bouaké, uno de los territorios más dañados del conflicto, Costa de Marfil pudo cerrar sus heridas (al menos parcialmente) con una imagen poderosa: el presidente del gobierno y el líder de los rebeldes cantando juntos el himno de su país antes de empezar el encuentro.

El partido acabó 5-0 para Costa de Marfil pero el resultado fue lo menos importante de una noche para la historia futbolística, social y política de Costa de Marfil. Un diario local tituló: “Cinco goles para borrar cinco años de guerra». Un partido para convertir a un futbolista en leyenda siendo el balón un protagonista secundario.

Drogba paró una guerra civil con un discurso desde el corazón en el momento deportivo y futbolístico más importante de su país y los terminó uniendo con aquel amistoso un año después. Drogba dejó en su carrera un legado futbolístico pero también un legado humano.

Relacionado

pele gol 1000 maracana
Blog

El día en el que Pelé marco 1000 goles

El 19 de noviembre de 1969 fue una fecha señalada en el calendario futbolístico mundial debido a un acontecimiento que pocas veces se ha visto. Aquel día un jugador brasileño marcaba su gol número 1000 frente a un estadio abarrotado que estallaba de júbilo. Aquel día el jugador en cuestión era Edson Arantes Do Nascimento, más conocido como «Pelé».

Leer Más

¿Quieres saber más?